Lectura de junio de 2026
No hace muchos años mi profesor de literatura de COU me recomendó a Pierre Lemaitre, pero nunca encontraba el momento de leer alguno de sus libros. La tertulia del 3 de julio me obligó a hacerlo y, para mi sorpresa, en menos de tres días. Vestido de novia se lee rápido, como dicen muchos, es una novela negrísima.
No soy de leer thriller, me ahoga el sufrimiento, pero he de reconocer que el ritmo y la escritura de este escritor es adictiva. La historia está llena de giros inesperados, como el final. Por mucho que intentes prevenir lo que va a suceder después es imposible, ocurre lo que no imaginas y siempre es peor que lo anterior.
En efecto, el mal existe y hay personas capaces de vivir solo en el lado oscuro. Para mí esto es incomprensible. Con lo que llevo rezado para que triunfe el lado contrario, leer este libro ha sido un reto, aunque supongo que será bueno conocerlo todo.
La novela está dividida en cuatro bloques que tienen como título el nombre propio del protagonista de cada uno de ellos. Y en cada bloque conoces lo que piensan, lo que planifican y lo que hacen, … a un ritmo trepidante que es difícil de seguir e incluso de asumir.
¿Hasta dónde es capaz el hombre de llegar para conseguir lo que quiere?
Todo empieza porque Sophie Duguet una mujer de treinta años con pareja y vida estable empieza a olvidar acontecimientos, a perder objetos, a liarlo todo hasta que se vuelve loca. Además, a su alrededor se acumulan despistes, pero también cadáveres, lo que provoca una angustia constante. Y hasta aquí puedo contar.
Pierre Lemaitre (París, 19 de abril de 1951) es un escritor y guionista francés, ganador del premio Goncourt 2013 con su novela Nos vemos allá arriba y ganador de un premio César 2018 por la adaptación de esa misma obra. En la actualidad es uno de los mejores escritores de novela negra. Aunque se dedicó a escribir pasados los 50, sus obras se han convertido en un referente.
En la tertulia (terraza de The Westin Valencia) dijeron que Nos vemos allá arriba no tiene nada que ver con el género de Vestido de novia. Algún tertuliano afirmó incluso que le gustó más que la que llevábamos de deberes… Entonces recordé que esa era la novela que me recomendó Raúl Payo, mi profesor, y que me la compré hace tiempo. Aunque ahora no sé si tendré suficiente vida para leerlo todo. En cualquier caso, la tengo pendiente con la ilusión de que pasados los 50 también se puede escribir.





