— Reseñas: Novela española —

Quédate este día y esta noche conmigo, Belén Gopegui

A veces ocurre. Dos personas de diferente forma de pensar, de diferentes orígenes o de diferente edad se convierten en almas gemelas. Son licencias que el destino ofrece a seres que se encuentran por casualidad o porque sin saberlo se buscaban.

Esto mismo les ocurre a los protagonistas de Quédate este día y esta noche conmigo, Olga y Mateo, que se llevan muchos años de diferencia. Ella es profesora de matemáticas y ya está jubilada. Él es estudiante de ingeniería y apenas pasa los veinte años. Se conocen en una biblioteca, después de pasar algún tiempo observándose y mirando que lee el uno y el otro. 

Sus conocimientos y el lugar de su primer encuentro definen a ambos. El lector conoce muy bien la personalidad de cada uno y los asuntos de los que hablarán durante largas conversaciones en casa de Olga y en un bar de extrarradio.

La novela es un diálogo o “monólogo a dos voces”, como reseña Babelia en “Google y el realismo”, con el que Gopegui trata de abordar una especie de “reflexión” sobre las redes sociales, internet y los robots. Sobre todo, haciendo una crítica al poder deshumanizador que tienen y reivindicando el lado humano de las personas al que nunca podrán acceder las máquinas a pesar de los avances tecnológicos.

La excusa para estas conversaciones es una extraña solicitud de trabajo que Mateo y Olga hacen a Google, con la idea de colapsar o burlar al monstruo de Silicon Valley.  Todo ello les llevará a hablar del mérito, de la responsabilidad, de las clases sociales, del destino… hasta que poco a poco, y entre medio de disertaciones matemáticas y biografías de algún científico, se van conociendo más. 

En verdad, la lectura de esta novela me ha sorprendido. En primer lugar, porque nunca imaginé que hablaría de todo esto, sobre todo por el título de la novela que como la escritora apunta en la dedicatoria es un verso de Walt Whitman. Además, me ha parecido una historia y unos diálogos forzados. Por otro lado, considero que Belén Gopegui es una mujer muy inteligente y aunque aquí se aprecia en su estilo, léxico, citas y referencias, no me ha resultado atractiva su novela, ni de fácil lectura su contenido.  

A Belén Gopegui la conocí en Santander en el año 2000 y ya entonces me deslumbró La conquista del aire, su melena plateada y su voz suave. También su anhelo por defender al más oprimido y desvalido de la sociedad. Esta lucha por la igualdad y la justicia es evidente en esta y en todas sus novelas, así como en su propia vida. Por eso, reconozco que es una escritora culta y una oradora excelente. De hecho, aunque esta novela no haya captado del todo mi atención, ha conseguido que “reflexionara” sobre el asunto del que trata y que me planteara una vez más el control que internet ejerce sobre nosotros y la libertad que nos quita.

Por eso, al leer Quédate este día y esta noche conmigo cambié la lectura por una conversación. Me imaginé que éramos ella y yo las que hablábamos de todo esto. Como esas tertulias que ocupan toda una noche. Me parecía estar oyendo su voz , sin darse importancia, pero demostrando todo lo que sabe y conoce. No ha sido una de las mejores lecturas de este verano, pero Gopegui se queda conmigo. Volveremos a hablar de la vida, aunque pasen otros 21 años.

 

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