Así empieza una de las novelas españolas más importantes del siglo XX:
«No perdamos la perspectiva, yo ya estoy harta de decirlo, es lo único importante. Doña Rosa va y viene por entre las mesas del café, tropezando a los clientes con su tremendo trasero. Doña Rosa dice con frecuencia leñe y nos ha merengao. Para Doña Rosa, el mundo es su café, y alrededor de su café, todo lo demás. Hay quien dice que a doña Rosa le brillan los ojillos cuando viene la primavera y las muchachas empiezan a andar de manga corta. Yo creo que son habladurías.» La Colmena, Camilo José Cela
Pues bien, tomemos café, hablémoslo todo, pero perdamos la perspectiva para encontrar lo importante.